martes, 1 de abril de 2014

La Peñota y la Peña del Aguila con raquetas de nieve


Hoy lunes, cosa poco habitual en mí pero es que tengo unos días de vacaciones, me he ido de paseo a la sierra. ¡Qué placer la montaña entre semana! Hacía mucho tiempo que no lo probaba y me lo he pasado como un enano mientras la ciudad bullía en sus afanes. Lejos del mundanal ruido. A las nueve dejaba a los niños en el colegio y raudo y veloz, como alma que lleva el diablo, a Cercedilla, al Valle de la Fuenfría me he ido a pasar la mañana. Como llevo una temporada muy, muy perro, el ánimo ha sido el de no sufrir demasiado y disfrutar del entorno, que si Dios quiere ya sufriré lo mio el domingo en el Pedrezuela Trail, primera competición del año. Además hoy el día y el terreno tampoco dejaban margen para mucho más si quería subir a las alturas del valle. Se preveía un día lluvioso y con poca visibilidad tras las copiosas nevadas del fin de semana, así que he decidido subir a La Peñota (1945) y continuar lo que pudiera por el cordal hacia al puerto de la Fuenfría, lo que significa que necesariamente se pasa por la suave loma de la Peña del Aguila (2008). Si el tiempo y las fuerzas me lo permitieran pensaba prolongar por Peña Bercial al Minguete, pero al final ni el uno ni las otras me han dejado. Hoy además he rescatado mis viejas raquetas de nieve del trastero pues tanto la zona, un suave cordal, como el espesor esperado en las cumbres me hacían pensar que iba a ser la mejor manera de poder hacer la ruta. Parece que he acertado, pues pese a tener que portearlas hasta el Collado de Cerromalejo (1774) me han facilitado grandemente el avance en las zonas de mayor acumulación de nieve, que además con la lluvia y la subida de temperaturas de hoy no estaba en la mejor de las condiciones para caminar. La ruta  en sí es una clásica del Guadarrama: He salido del parking de Majavilan (1.400 más o menos) en Las Dehesas y tomado durante un kilómetro la carretera de bajada a Cercedilla.  A la altura de una casa se toma un camino a la derecha que en seguida se hace senda y que, señalada con puntos rojos pintados en los pinos, gana rápidamente altura  hasta cruzar la pista que a media ladera viene de el Puerto de la Fuenfria y se dirige al collado de Rey. Una vez en la pista se cruza la misma y se sigue ascendiendo en diagonal a la izquierda hasta dar con el citado collado de Cerromalejo, que separa la Peñota de la Peña del Águila. Aquí también encontramos la Tapia de piedra que recorre toda la cuerda y sirve de límite provincial entre Madrid y Segovia. Dato importante en días sin visibilidad como hoy, siguiendo la Tapia, que también coincide con el sendero GR-10, las posibilidades de pérdida se reducen considerablemente. Doy fe que sobre todo en la zona más alta de la Peña de Águila si no es por la valla podría haber acabado en El Espinar en lugar de en Cercedilla dada la bonita combinación de lluvia, niebla, viento y suelo nevado. Por lo demás se trata de subir a La Peñota desde el Collado, desandar lo ascendido, volver a subir a la Peña del Águila y bajar al Collado de Marichiva (1750) donde nos reencontramos con la pista de hace un rato. Desde aquí hay una senda que baja casi directamente a Majavilan, pero para un día que voy con tiempo decido seguir la pista hasta el puerto de la Fuenfria y bajar por la calzada hasta el coche.Gran mañana en la que he invertido algo más de cuatro horas paradas incluidas en completar el itinerario, que no ha tenido más dificultad que lo pesada que estaba la nieve y los casi 900 metros de desnivel positivo salvados.

Porteo en las zonas bajas

Empieza a haber nieve continua a unos 1.600 metros, pero no suficiente para raquetear

En el Collado de Cerromalejo se imponen las raquetas

Hay un buen paquete subiendo a La Peñota

El vértice de La Peñota entre la niebla

La escarpada cara sur

Reponiendo fuerzas, refrescaba

Un placer de descenso

La valla que a la que no hay que perder de vista

Cerca de la Peña del Aguila

Collado de Marichiva

Collado de Marichiva
Croquis de la ruta en Google Earth, falta el principio (no pillaba satélites ni para atrás)


domingo, 2 de marzo de 2014

Agua. Deambulando por La Pedriza

Furioso baja el Arroyo de los Poyos
La Pedriza del Manzanares es piedra y agua. En la excursión de hoy he visto alguno de sus riscos más espectaculares y he podido purificarme con el agua que caía en agradable llovizna y que brincaba senda abajo desbordando sus cauces habituales y anegando mis zapatillas.Además he tenido el gusto de cruzar torrentes impetuosos que me han cubierto hasta por encima de la rodilla.

El Pájaro entre la lluvia
Hoy La Pedriza tiene sus terroríficas placas de adherencia cerradas para alguíen tan torpe como yo, así que con ánimo de ir haciendo poco a poco desniveles, salirme de los caminos más trillados y no complicarme la vida elijo intentar subir hasta el Collado de la Ventana (1.784 m), collado que separa la cuerda de Los Pinganillos, cuyo más afamado risco es el de El Pájaro que la cierra por el Oeste, y los impresionantes peñascos que se descuelgan del masivo Cerro de los Hoyos. Durante la recia ascensión, como no podía ser menos, tendremos de fondo el constante rumor del arroyo de la Ventana que se despeña. La ruta no tiene mucho misterio: Salimos de Canto Cochino y tomamos el camino que nos interna en La Pedriza, dejamos a la derecha el Refugio Giner y seguimos las señales del PR-M2 hasta más o menos sobrepasar el citado risco del Pájaro. Cuando el sendero casi se topa con el arroyo que tenemos a mano derecha, hay que cruzarlo. Sin más, no hay pasarela, ni vado, ni nada. Afortunadamente la profundidad no va más allá de la rodilla. Enseguida se intuye un sendero claro que va ganando altura de forma constante y que pondrá a prueba nuestra resistencia. No hay pérdida pese a que no hay apenas hitos ni señales. Las vistas que se van abriendo entre el bosque de los riscos del Puro, el Cocodrilo y las Nieves amenizan grandemente  la ascensión. A la salida de la línea de arbolado me empiezo a encontrar manchas de nieve compactada y placas de hielo que negocio bien de momento. Pero ya en la cercanía del collado la nieve empieza a ser contínua y mis NB MT110 que se habían comportado como jabatas hasta aquí no traccionan, hacen bastante penoso mi ascenso y me hacen temer por la seguridad del descenso al no haberme traido bastones. Añadido esto a lo solitario del paraje y a que la edad me ha hecho prudente, me vuelvo por donde he venido. Camino a ninguna parte, pero qué bien me lo he pasado en estas dos horitas para empezar el domingo.

El Puro

Las Torres

Otras perspectivas

Impresionantes agujas

Misterioso el día

Por aquí me quedo

Gozada de descenso

Complicado pasar por los troncos

Track

domingo, 16 de febrero de 2014

Paseando por La Pedriza


Este domingo, un par de malas decisiones en la oscuridad han hecho que pierda mucho tiempo y el itinerario por la Pedriza que pensaba hacer se ha visto reducido a un paseito por Charca Verde, el Collado Cabrón y las inmediaciones del Cancho de los Muertos, con pequeño y típico embarque pedricero incluido. Eso sí, me lo he pasado estupendamente bajando por las sendas anegadas de agua merced al duro invierno.

La Umbría Calderón y el Collado de la Dehesilla

La Pedriza Posterior

Las Torres nevadas, gran espectáculo

Embarcado entre jaras y pedruscos. 





domingo, 2 de febrero de 2014

Frío


Frío, oscuridad, soledad. Y sin embargo, nos gusta. La nieve cae, mansa. Silencio, si acaso algún pino que cruje. La pendiente se tensa y los músculos con ella. Las piedras inmemoriales del camino hoy están cubiertas por la nieve. Frío. Al final la luz gana a las sombras y se desgarra el velo. 

Puerto de la Fuenfría

Hacia Cerro Minguete, sin visibilidad

Elijo volver por la carretera de la República

El valle
Hielo




Pico de  Majalasna

Parece que el día va a mejorar

Hoy, en fin, otras dos horas deliciosas trotando por el Valle de la Fuenfría y la carretera de la República.

domingo, 19 de enero de 2014

Trotando por la nieve

Hoy, alentado por el frente borrascoso que está barriendo el Guadarrama, no he podido resistir la tentación y me he ido a La Pedriza a trotar un rato. Como he llegado de noche y el tiempo tampoco estaba para mayores aventuras he decidido simplemente subir la pista de las Zetas durante 50 minutos hasta donde llegara y después darme la vuelta sin más. Perfecto para mi plan no escrito y autorregulado de ir cogiendo forma muy poco a poco para llegar al verano lo más fuerte posible y hacer algo interesante aún por decidir. La hora y media de la sesión de hoy me ha regalado un ambiente magnífico, una pista cargada de nieve, una copiosa nevada y una visión sobrecogedora de la Milanera helada y entre brumas.

La Milanera


Puente del Francés

Zona de Charca Verde

lunes, 23 de diciembre de 2013

X CARRERA DE NAVIDAD DE CERCEDILLA


Décimo aniversario de esta peculiar y entrañable carrera de montaña que a muchos nos supone la última cita de año en un ambiente relajado y festivo. El año pasado me la perdí pero este año no he dejado pasar la ocasión de pasar una bonita mañana por los bosques que rodean a Cercedilla triscando por pistas y veredas en compañía de otros 2.500 corredores. Este año ha tocado hacerlo por el valle de la Fuenfría subiendo por una vertiente del valle y volviendo por la otra completando 14 kilómetros y salvando unos 500 metros de desnivel positivo, lo cual nos dará una idea de lo rápido de la carrera. Aunque no para mí, que no he venido con la idea ni la posibilidad de machacarme y por lo tanto en la parte más dura del recorrido (kilómetros del 2 al 7,50) al mínimo agobio he seguido la sana costumbre de echar pie a tierra y caminar. Y que conste que correr se podía correr y los embotellamientos han sido casi inexistentes merced a la buena estrategia organizativa de llevar por anchas pistas el inicio de la carrera. Cuando ya hemos entrado en sendas la selección estaba hecha y cada uno estábamos en nuestro sitio. En la zona de Las Berceas se encontraba un pronunciado descenso con invisibles placas de hielo y había gente de la organización avisando, lo cual ha evitado muchas caidas. Otro punto a favor de la buena gestión de una carrera ya casi masiva en los dos aspectos de su transcurso que podrían resultar más conflictivos. 


Mi carrera ha sido como he dicho, tranquila. Además el frío de la mañana, radiante de sol por otra parte, ha hecho que se me inflamen algo mis asmáticos bronquios y he andado con un punto de hiperventilación que sin ser un impedimento me ha agobiado un poco y me ha hecho ir aún más al tran-tran, desmelenándome tan solo en los tramos más francos de bajada. Al final he acabado en un tiempo neto de 1:26:31, más o menos según mis previsiones. Pero lo mejor de la mañana ha sido que tras ¡25 años! me he reencontrado con mis amigos de adolescencia Manu y Javi. Emocionante e increible, Va por vosotros. Y FELIZ NAVIDAD a todos, que 2014 nos traiga nuevos retos y buenos momentos.

Foto cortesía de Manu Gámez