martes, 11 de agosto de 2015

Una semana, cuatro montañas

Aprovechando que estoy unos días de vacaciones por la Sierra Oeste madrileña y que voy cogiendo ritmo he podido hacer cuatro salidas montañeras en menos de una semana, para mí el mejor de los descansos. Sin prisas, disfrutando de los paisajes agostados y algo severos de estos montes del Sistema Central y saldando alguna cuenta pendiente. Lo voy contando:


  • Cabeza Lijar desde el embalse de La Jarosa:

Una omisión imperdonable por mi parte el no haber ido nunca al Embalse de La Jarosa y su maravilloso valle al abrigo de la línea de cumbres, ya por debajo de los dos mil metros pero no por ello menos hermosas, que discurre entre el Puerto de los Leones y el Abantos en El Escorial. En Cabeza Lijar (1.823) y otras cumbres cercanas como el Cerro de La Salamanca o Cueva Valiente sí que he estado en otros tiempos, así como en parajes para mí tan evocadores como Pinares Llanos o el Valle de Enmedio, pero desde La Jarosa no había subido nunca y ya tocaba. La ruta que sigo es la que encuentro más directa consultando en mapa del IGN con el que planifico la excursión y la verdad es que no me defrauda. Dejo el coche en el aparcamiento de La Jarosa II y tomo una pista señalizada hacia el noroeste que abandono en el primer cruce a la derecha que me deposita en un cortafuegos a la altura de una pista asfaltada que recorre la sierra. Subo por el cortafuegos y, poco antes de su finalización, tomo un sendero (hay un par de hitos bien visibles) que, por agradable pinar y en ocasiones fuerte pendiente, me deja en otra pista que, en pocos metros a mi izquierda, me deja en el  collado de La Mina (1.711). La cumbre de Cabeza Lijar, impresionante mirador con un bunker de la guerra transformado en pacífico refugio y balcón sobre los valles adyacentes, queda a unos minutos enlazando con el sendero GR 10 a la derecha. Los alrededor de siete kilómetros desde la salida salvan 720 metros de desnivel. Para volver y por el fuerte calor que empieza a notarse no me complico la vida por caminos que no conozco bien todavía y vuelvo por el mismo itinerario. En total habrán sido unos 13,5 km y una cuenta pendiente menos...

El cortafuegos


Valle de Los Caidos y Abantos

Hacia el Puerto de Los Leones y cumbres de La Fuenfría y El Eapinar

Cueva Valiente


  • Excursión con niños a Las Machotas (desde Zarzalejo):
Es Zarzalejo, a 1.104 metros sobre el nivel del mar y colgado en la ladera de Las Machotas a medio camino de Puerto de La Cruz Verde, uno de los pueblos del Guadarrama que mejor conservan su esencia serrana. Y allí me dirijo con mis hijo de cinco años y mi hija de diez a intentar subir a Las Machotas, por lo menos a La Machota Baja (1.410) la cumbre más llamativa de esta montaña bicéfala. Y con entusiasmo salimos por el camino que lleva al collado de Entrecabezas, que enlaza con la Silla de Felipe II al otro lado de la montaña. Como suele ocurrir en estos casos, lo divertido es subirse a todas y cada una de las muchas rocas del camino y recolectar y comer moras. Y disfrutar de la sombra del magnífico castañar  por el que discurre la primera parte de la senda, con ejemplares de gran porte e incluso con algún árbol catalogado como singular. Al final los niños deciden que, a cien metros de la cima, ya han subido bastante y tras un buen rato jugando entre las grietas y cobijos de las rocas, bajamos de nuevo al pueblo huyendo ya del resol agosteño y tras volver a ver la montaña de  nuevo con ojos de niño.


Castaño singular


Fuente del Rey


La cumbre al fondo

Un helicóptero militar y sus maniobras nos amenizan la marcha

El Escorial

El Guadarrama se disuelve

Zarzalejo y el San Benito

¡¡Una madriguera!!



  • Alto del Mirlo o Pico de Casillas por el Valle de Iruelas
Cerro Escusa 
El año pasado ya me llegué por estos pagos del oriente de Gredos para subir al Cerro de la Escusa. En aquella ocasión subí al Puerto de Casillas desde la vertiente sur del valle del Tietar, desde el término de Casillas. Y me quedó la idea de volver por aquí para volver a remontar el maravilloso Valle de Iruelas, en las cercanías del pueblo de El Tiemblo (Ávila) y llegar al puerto por la vertiente norte. Y aquí que me he venido con la intención de hacer algunos kilómetros y desniveles más ya que le voy volviendo a coger el tranquillo a la cosa. La excursión la planteo de forma sencilla: Subir por la pista forestal, al principio asfaltada, que remonta el fresco valle desde el mismo pantano de el Burguillo y alcanzar el puerto de Casillas tras nueve kilómetros de subida cómoda, a la sombra de los pinos y árboles de rivera, pero sin pausa. En época húmeda acompaña el rumor del agua del río que baja y los muchos arroyos que lo alimentan, pero hoy está todo seco. He dejado el coche en una cuneta algo más arriba de área de Las Cruceras. Una vez en el puerto, tomo la ladera de la izquierda (este) y salvo los algo más de 300 metros de desnivel hasta el  triangular Alto del Mirlo o Pico de Casillas (1768 m) por una pedregosa pista que sirve también de cortafuegos. No es montaña de gran altura pero sí que tiene bastante prominencia (301 metros) y es la única montaña de Gredos de cierta relevancia que tiene parte de sus laderas en la provincia de Madrid. <Y es un mirador excepcional de la hermosa garganta Yedra y sus castañares, del nudo de colinas y pinares que unen Guadarrama y Gredos, del mismo Valle de Iruelas, la continuidad de cumbres de la Sierra y el Valle del Tietar al sur. En la cima me encuentro con tres corremontes, únicas personas que veo en toda la mañana, y que están haciendo un largo recorrido por la zona. Un saludo y algo de charla y emprendo el descenso por la cuerda hacia el norte hasta alcanzar el llamado Pozo de Las Nieves, tradicional construcción restaurada cuya función era el proveer de hielo proveniente de las nieves del invierno. Una vez aquí abandono el camino que recorre la cuerda hacia el Cerro de Las Encinillas y el Cabezo de la Parra y atrocho hacia el oeste buscando una pista que recorre la sierra a media ladera y que, he visto en el mapa, luego se une a la pista que tomé para subir al puerto. Este tramo es espectacular, pues atraviesa una mancha de robles excepcionalmente bien conservada en este entorno pinariego y que le da una elegancia y una calma soberbias a este ya de por si hermoso paisaje. No hay senda, si acaso alguna traza ganadera, pero se bajan bien los aproximadamente 250 metros  hasta la pista que, una vez alcanzada, hay que tomar a la izquierda para, tras varios kilómetros de llaneo y ligera subida , encontrar la pista de la mañana y descender rápidamente hasta el coche. Decir que hay dos fuentes que tenían agua potable en el recorrido, lo cual ha sido muy de agradecer tras 24 kilómetros y algo más de 1.000 metros de desnivel de subida.

Subiendo al Puerto, todavía a la sombra

En el puerto

La cuerda hacia el Cabeza de la Parra

La garganta Yedra y el cerro de Guisando


Gredos hacia el oeste


El pozo de la Nieve

El alto del Mirlo desde el Pozo de la Nieve


El cerro de las Encinillas


Robles





El track en Wikiloc


  • Pico Zapatero desde Navandrinal 
La Sierra de la Paramera es una almenada alineación de montañas que separa las altas llanuras abulenses, el valle de Amblés, del valle del Alberche y la sierra de Gredos. Y otra de mis cuentas pendientes... Se ve desde muchas partes, desde Guadarrama, desde casi cualquier cumbre de Gredos desde el Oriente hasta el Circo, por supuesto desde la dura llanura con nombres de reminiscencias medievales (Solosancho, Mengamuñoz, Muñogalindo, Muñotello, La Hija de Dios...) y cuántas veces no habré dicho al verla: "Qué buena pinta tiene, algún día habrá que ir por ahí", y nunca he ido. Hasta ahora. Es la típica sierra que mantiene el privilegio de la relativa soledad gracias a su vecindad con montañas más afamadas.  Ya tenía documentado que el acceso desde el pueblo de Navandrinal (1325), al sur de la sierra quizás era el más espectacular y no me he equivocado.  La sierra tiene varias cumbres y elijo su máxima eminencia, el espigado por esta vertiente Pico Zapatero (2158). Y la ruta que tomo es la que sale de la parte más alta del pueblo (aparcar a la entrada del mismo, pues es de calles estrechas y de difícil maniobra) y en empinada pista de cemento llega a un colladito al lado de una antena. Se sigue ya en breve bajada hacia el arroyo que se ve más abajo y que se cruza para doblar a la izquierda (oeste) y seguir la pista hasta que muere al pie de la llamada Garganta del Zapatero, que se remonta casi en su totalidad hasta alcanzar la cuerda. No hay apenas sendero señalizado, si acaso algún hito, pero se sube bien casi por cualquier sitio dejando el arroyo a nuestra izquierda casi todo el rato. Se podría remontar hasta el Portacho del Zapatero pero es más directo y cómodo atrochar antes de llegar al mismo para ganar la divisoria. Una vez tomada ésta el sendero, ahora sí bastante claro, llanea para soslayar el Risco Redondo y ya dirigirse a la pirámide rocosa del Zapatero. Aquí me equivoco y sigo los hitos que no son, como puedo comprobar a la bajada, El caso es que sigo unas terrazas herbosas y llego a un punto en que no hay más hitos y veo claro cómo subir pero no cómo bajar. Me parece una trepada más difícil del I+ que he visto reseñado y mi política de cero riesgos cuando voy solo y lo apolillado de mis facultades destrepadoras,  hacen que me dé la vuelta a pocos metros del vértice de la cima. Cuando llego de nuevo a terreno más firme me cruzo con un par de corredores que veo que suben por una línea de hitos que me había pasado inadvertida y que iba más a plena cresta de la que yo he tomado. Por lo fluido que suben me parece que el terreno debe ser más practicable, pero hoy ya no tengo más tiempo y me vuelvo definitivamente. Queda pendiente volver y hacer la integral de la sierra, que promete ser magnífica. Para el regreso tomo la senda que va por la línea de cumbres hasta, ahora sí, el portacho del Zapatero (1.950) y sigo la pedregosa pista que por la loma de la llamada Sierra del Zapatero (una de las dos laderas que encierran al arroyo del Zapatero y opuesta al pico) baja de nuevo hasta el pueblo. Es un descenso fácil y ameno por las muy buenas vistas de los escarpes de esta ceñuda, adusta y berroqueña serranía y del macizo oriental de Gredos. Han sido unos 15,5 km con 790 metros de desnivel positivo,

Saliendo del pueblo

Fin de la pista, al fondo el portacho del Zapatero, a la derecha el Risco Redondo


El Pico Zapatero

Terrazas por la que subo

Vista atrás al Risco Redondo y sierra del Zapatero

Cabezo de Mijares y Puerto de Serranillos

Por ahí abajo, Navandrinal

No lo termino de ver


La Serrota, un suave "dosmil"

Valle de Amblés

Pico Zapatero

Desde el Portacho del Zapatero

Risco Redondo y Zapatero

Zapatero

Peña Cabrera


Valle del Alberche y Sierra del Valle, se ven el Mirlo y el Cerro Escusa

Peña Cabrera



  • Y una pequeña digresión sobre calzado (minimalista)
Ya va para dos años que inicié mi transición hacia el correr minimalista, natural o como quiera que se llame dado el lamentable estado de mis rodillas y lo necesario que veía el correr, si no "bien", sí de otra manera menos lesiva. Poco a poco mis zapatillas han ido disminuyendo de grosor en la suela y de drop, hasta el punto de que mis últimas zapatillas ya son completamente "cero drop", y lo más importante, mi técnica ha ido evolucionando a una pisada de medio pie o ante pie (dependiendo del terreno y el ritmo), mi zancada se ha acortado, mi cadencia ha aumentado (sin pasarse)  y en los últimos meses cualquier molestia inicial en la planta de los pies y en los aquiles había desaparecido completamente. Hasta que me cambiado de zapatillas de trail a unas zapatillas, las Merrell Bare Access Trail, que si bien no son minimalistas estrictas por el grosor de su suela (16 mm) sí son cero drop. Había pensado en ellas para tiradas muy largas que finalmente no he hecho y que culminaron con mi abandono del MAM entre otras razones por lo castigados que llegaron mis pies al segundo paso por Cotos (Km 25), pues se le suponían mayor protección que mis jubiladas y supercómodas pero de tejido superdelicado y desgarrable Merrell Ascend Glove (14 mm) y que no me han ocasionado molestia alguna. ¿Diferencia pues? : La placa antirrocas que llevaban tanto mis añoradas NB MT110 como las Ascend y no llevan la Bare Access Trail y cuya ausencia hace que acabe con las plantas muy doloridas cuando el terreno que piso, que es casi siempre por las zonas que me muevo, es pedregoso y está lleno de guijarros graníticos de todos los tamaños. Hasta he empezado a tener molestias en una rodilla. Así que mi siguiente paso será reducir grosor y sobre todo en montaña buscar una buena alternativa con placa antirrocas.

domingo, 26 de julio de 2015

Abantos

Risco Benito desde el Mirador de los Alerces
Tras unas semanas recomponiendo mi pie izquierdo y mi motivación vuelvo al monte que durante años me ha servido de primera piedra de toque de la temporada. Excursión muy agradecida, a la sombra de los pinos y con vistas increibles, de distancia corta y desnivel asumible. He vuelto a disfrutar, no pido más.



Zoom a Peñalara


El track en Wikiloc

martes, 16 de junio de 2015

Punto y aparte


Kilómetro 25 del MAM, segundo paso por el puerto de Cotos. Me quito el chip y anuncio mi abandono. Lo he ido barruntando desde las primeras rampas de ascenso a Peñalara, donde de pronto noto que las fuerzas me abandonan y mi lento avance se ralentiza entre náuseas y oxigenación dificultosa. Llego a la cima sin disfrutar, ya me fastidia... La vecina, tan lejana y cercana a la vez cumbre de Cabezas de Hierro, resplandeciente hace unas semanas, se oculta entre negros nubarrones. Una infinita pesadumbre me abruma al no sentirme con fuerzas de afrontar el grisáceo muro de Las Cerradillas que nos aguarda. Para colmo mis pies empiezan a mostrar los límites de mi adaptación al calzado minimalista que, pese a no ser en absoluto radical, he elegido para tan dura y técnica prueba. La elección del apoyo correcto en cada zancada se me hace cada vez más difícil en el pedregal del descenso, me penaliza y martiriza los huesos de mis pies añadiendo más desgaste a mi ya trémulos mente y cuerpo. Llego a Cotos algo aliviado por el agradable piso de la pista final, incluso puedo correr con cierto brío, pero lo dejo. No soy amigo de épicas inútiles y tengo mucho respeto a la montaña. Siendo sincero conmigo mismo, sé que no estoy preparado para lo que falta y si me dejo llevar por mi terquedad, tal y como además se estaba poniendo el tiempo, me puedo poner en peligro a mi mismo y a los demás. Me jode, pero es la verdad. Toca entrenar más y mejor, llevo un año difícil y me faltan kilómetros, volumen, calidad, fuerza, qué sé yo... Quién me mandaría a mi en un exceso de optimismo meterme en este fregado. Así que me doy un respiro y aprovecho que me voy de vacaciones con la familia para replantearme esta pasión por la montaña que no se extingue. Punto y... seguido.



domingo, 31 de mayo de 2015

A Cabezas de Hierro desde La Pedriza

El alto de Matasanos y la Pedriza desde las inmediaciones de Asómate de Hoyos

En mi última salida montaraz subí a Cabezas de Hierro por el norte. Hoy ha tocado por el sur, desde Canto Cochino en La Pedriza, que tiene casi más miga, por lo menos desde el punto de vista de la distancia y el desnivel a salvar. Esto es lo que andaba buscando para probarme de cara al MAM,  que es dentro de dos semanas y ando con la mosca detrás de la oreja sobre mis posibilidades de llegar al menos un minuto antes que el corredor escoba. La parte de subida de la ruta básicamente consta de una ascensión sin descanso desde Canto Cochino al Collado del Miradero (1882), una media ladera ascendente por senderos borrosos, piornos y caminos de cabras, vacas y jabalíes para salvar la loma que conecta la Cuerda Larga con La Pedriza por Matasanos y Peñas Linderas, un tramo de sendero fácil hasta Asómate de Hoyos (2242) para alcanzar el PR-M11, que cumbrea entre los puertos de la Morcuera y Navacerrada, y una agradable travesía, colgados por los cielos de Castilla,cabalgando por los granitos de las Lomas de Pandasco que nos llevará a la más recia subida final a la Cabeza de Hierro Mayor (2381), segunda cumbre del Guadarrama. Hasta aquí habremos salvado algo menos de 1.500 metros de desnivel positivo en 14 kilómetros aproximadamente. He tardado tres horas y media con alguna parada para fotos y comer algo. No me cuadran las cuentas para el MAM. Glups. Llegar a la cumbre vecina de la Cabeza de Hierro Menor (2376), defendida por empinados canchales, es cosa de pocos minutos. La cuestión que me planteo es cómo bajar. Lo fetén supongo que será seguir la Cuerda Larga hasta Guarramillas e incluso La Maliciosa, pero creo que alargaría demasiado mi excursión, así que poco antes de llegar al collado de Valdemartín me salgo del sendero y tomo el cauce seco del Arroyo Alto que, a la altura de un nevero residual se junta con el Arroyo de Valdemartín, éste sí, con agua abundante que se unirá al joven río Manzanares algo más abajo, cerca ya del Ventisquero de la Condesa. Este tramo carece de sendero  y en algún momento es laborioso de seguir, amén de que es como una caldera al estar encajonado entre las laderas de las lomas de Las Cabezas y de Valdemartín. Mi idea es alcanza el PR-M18 que baja del ventisquero hasta el Puente de Los Manchegos y luego, como haré, bajar por la senda de Los Chorros hasta los puentes del Retén y el Francés. En este tramo paso bastante calor y además me molesta algo una rodilla. La mosca sigue detrás de mi oreja. Tras 26 kilómetros y casi 6 horas cierro el círculo en Canto Cochino. Creo que los escobas van a tener compañía.

La Cuerda Larga desde la sombra que proyecta Matasanos

Hacia Bailanderos y La Najarra

Las Cabeza ya al alcance de la mano

Peñalara desde Asómate de Hoyos

La Cabeza Menor desde la Mayor
Por ahí me bajo


Nevero donde nace el arroyo de Valdemartín

A este apartado rincón ha venido a morir...

Se ve la Cabeza Menos al fondo

Maliciosa y zona del Ventisquero de la Condesa

Y vuelta a La Pedriza
.

domingo, 10 de mayo de 2015

Los Tubos de Cabezas

Cabeza de Hierro Menor
Domingo de entrenamiento montañero reconociendo parte del terreno por el que discurre el Maratón Alpino Madrileño, carrera a la que me he inscrito este año y para la que se impone, pero ya, que empiece a acumular kilómetros y desniveles. A ver si consigo ir menos en precario de lo habitual. Ya veremos, habrá que sacar tiempo de debajo de las piedras. De todas formas, con llevarme mañanas como la de hoy ya me daré por satisfecho. Buen tiempo, buenas sensaciones, disfrute, en suma, en una de las zonas más bonitas (y abruptas) del Guadarrama. El recorrido: Puerto de Navacerrada, Bola del Mundo, Loma del Noruego, Puerto de Cotos, Las Cerradillas, Cabeza de Hierro Menor, Cerro de Valdemartín, Bola del Mundo y vuelta al Puerto. 19 kilómetros y 1.250 metros de desnivel positivo al tran-tran por terreno de lo más variado. Y pasándolo fenomenal en el tubo de las Cerradillas, bestia negra del MAM, pero claro, afrontándolo con unos cuantos kilómetros menos en las piernas...

Bola del Mundo- Loma del Noruego desde el Pingarrón


El tubo desde abajo

Valdemartín desde el tubo

Pindio nevero residual


Nevero al pie de la pedrera somital, Peñalara al fondo

La Cuerda Larga de vuelta

Cima

Maliciosa

Cabeza de Hierro Mayor