miércoles, 23 de mayo de 2012

CROSS TRES REFUGIOS 2012


Un año más, tercero consecutivo, me encuentro a la salida de esta magnífica y dura carrera. Esta vez con la sorpresa de un día de pleno invierno a veinte de mayo y tras una ola de calor los días previos. Nieva, el viento sopla, las nubes cubren las cimas. Temblamos de frío en los minutos que preceden a la salida. Esto promete. Correr para entrar en calor se convierte en una necesidad. La cosa consiste en ir desde el Puerto de Navacerrada hasta la Pedriza por Guarramillas, Maliciosa y la Cuerda de los Porrones y volver al Puerto siguiendo el curso del río Manzanares hasta su nacimiento en el Ventisquero de la Condesa. Casi "ná". Cuando me dedicaba a la más relajada actividad del senderismo no podría imaginar hacer esto mismo en las pocas horas (o muchas, dependerá de cada uno) que dan para terminar. Este año, supongo que dadas las circunstancias metereológicas y pensando en los que vamos a cola de pelotón, han acortado el recorrido y no nos internamos en la Pedriza saliendo de ella por el Collado Cabrón. Me salen unos dos o tres kilómetros menos que los años previos con este circuito. Mencionar que con el recorte nos quedamos con un refugio menos a visitar, el Giner de la Pedriza. En puridad, sólo pasamos dos veces, a la salida y a llegada, por el Albergue de Peñalara en el Puerto de Navacerrada. Forzando la cosa podemos añadir las ruinas del refugio del Ventisquero de la Condesa por cuyas inmediaciones pasa la carrera. Así sí que salen tres refugios, dos veces el de Peñalara y el último mencionado. Vale, pues así sea y que esto no se convierta en el Cross Dos Refugios, que ya se ha desvirtuado un tanto el título de la prueba  desde que modificaron el recorrido original (que yo sólo conozco de oidas) y no se pasa por el refugio de la Fuenfría.

Subiendo a Guarramillas


En lo personal he de decir que estoy satisfecho pues he conseguido alcanzar el modesto y realista objetivo que me he propuesto y que no es otro que acabar con el control abierto y disfrutar lo más posible de mi primer contacto con la montaña esta temporada. En este deporte, casi más que en cualquier otro, se recoge lo que se cosecha y yo, como casi siempre, pues he sembrado lo justito. Así que el planteamiento es desplazarme de la manera más económica posible y no derrochar inútilmente las escasas fuerzas que atesoro. Creo que lo consigo, tan sólo sufro algunos calambres en los cuádriceps en la fuerte subida final por los neveros hasta Guarramillas. Pero aprieto los dientes y poco a poco logro superar el obstáculo. Al final lo que me falla es mi maltrecha rodilla derecha, que por tercer año consecutivo me amarga la bajada final por la pista de skí y me hace descender con apostura no exenta de comicidad. Creo que me tengo que plantear el uso de bastones para descargar tan vitales articulaciones. De respiración y cardio creo que sin problemas, así que prueba superada.  Y en lo de disfrutar, pues lo he hecho como un enano. Parece que la Sierra se ha engalanado en este día primaveral en homenaje a los trescientos y pico valientes, voluntarios incluidos (¡qué mérito y gentileza el suyo!), y nos ha ofrecido todo su repertorio de hermosuras: Nieve, sol, viento, frío, calor,   vegetación lujuriosa, aguas que se despeñan caudalosamente... Las imágenes lo narran mejor que yo:

Subiendo a Maliciosa

Bajando de Maliciosa

Collado de las Vacas

Cuerda de los Porrones

Bajando por el bosque

Cerca de Charca Verde

Cerca del puente del Francés

Puente del Francés, otra vez para arriba

Los Chorros

Hacia el puente de los Manchegos

Nos vamos alejando de La Pedriza

Llegando al Puente de los Manchegos, Maliciosa al fondo

Avituallamiento del Puente de Los Manchegos

Iniciando el camino al ventisquero

El menda.Empieza a nevar de nuevo
Encaminándonos a Guarramillas 


El joven Manzanares

Volviendo a la nieve

El muro final

La cosa se pone tirante

Superando el nevero somital

Bonita estampa montañera

Bola del Mundo, se acaban las cuestas

Y para acabar, los números: He empleado 5 horas y 16 minutos en superar los 28 km del recorrido. Han sido, según mi GPS, 1.883 metros de desnivel positivo y 1.889 de desnivel negativo. Pero el disfrute de un magnífico día de montaña no se puede medir...



Clasificación de la carrera

martes, 3 de abril de 2012

XII MEDIO MARATON DE MADRID



Pues aquí estoy por sexto año consecutivo en la carrera que supuso mi debut en las carreras populares, siendo por ello carrera a la que tengo gran cariño. Este año además, al no participar en el Maratón de Madrid, la voy disfrutar como un fin en si mismo, sin la mirada puesta en lo que pueda pasar dentro de 3 semanas. Y así, relajado y con ganas de pasar una buena mañana de domingo en magnífica compañía haciendo deporte, salimos en multitudinario tropel a patear las calles de Madrid. Creo que me he colocado en el lugar que me corresponde por tiempo según las zonas marcadas por la organización, entre la clase media del pelotón, pero aún así el primer kilómetro es lento, los zig-zags para irme colocando a mi ritmo, inevitables. Son las cosas de este tipo de carreras. El recorrido y los kilómetros nos irán poniendo a cada uno en nuestro sitio.

Tras unos primeros kilómetros de tanteo por la cuadrícula del barrio de Salamanca y su amplias calles, con alguna bajadita como la de Diego de León que luego habrá que subir con unos pocos kilómetros más en la piernas, el primer hito que tengo en mente está en el cambio de sentido que se da en Alonso Martínez para enfilar la larga subida por Santa Engracia y Bravo Murillo hasta Plaza de Castilla, más o menos en el kilómetro nueve. Guardar fuerzas aquí e ir cogiendo ritmo creo que es una de las claves de la carrera. Inicio la pendiente acartonado, poco fluido y algo ahogado, pero con paciencia y manteniendo un ritmo cómodo. Soy consciente de que ando un poco corto de fondo, que los dos últimos kilómetros son duros y que hay que reservar para, pese a lo inevitable del sufrimiento, no estrellarse. Llego a Plaza de Castilla con muy buenas sensaciones, ya a ritmo de crucero y sintiendo que éste es sostenible, incluso me retengo algo en los tramos más favorables para no cebarme y no castigar demasiado la musculatura.

La segunda mitad de la carrera sé que tiende a bajar aunque no falten los toboganes y tachuelas que nos hacen resoplar y aceleran nuestro pulso. Yo a lo mío. ritmo constante, compensando la pérdida de velocidad de las subidas con las bajadas. La llegada de nuevo al Retiro, que circunvalamos casi por completo, trae consigo la vertiginosa bajada de Menéndez Pelayo. Kilómetros del 16 al 18. Intensifico mi autocontrol. Del kilómetro 18 al 20 y medio se sube todo lo que baja al otro lado del Retiro. En efecto, sufro. Miro de soslayo desde Alfonso XII la subida del Angel Caido que este año han tenido la cortesía de eliminar, aunque casi la prefería, era empinada pero corta. Revivo pasadas calamidades en MAPOMA. Está hecho. Puerta de Alcalá. Alcalá con O´Donnel.  Entrada al Retiro y larga recta final donde aprieto todo lo que puedo para ver si me queda alguna reserva que ya no me hará falta. Un corredor más, anónimo, llega diluido entre la masa jadeante y sudorosa tras una hora cuarenta y ocho minutos y siete segundos de esfuerzo.



La carrera en mi GPS

domingo, 26 de febrero de 2012

VII MEDIA MARATON DE LATINA


Séptima edición de esta entrañable media maratón y cuarta vez que acudo a ella en lo que ya se está convirtiendo en una tradición para mí. No en vano el duro trazado de esta media discurre por lo que fueron las calles de mi infancia y juventud y siempre es motivo de alegría trotar un rato por ellas. Otros motivos no desdeñables son la modélica y para mi gusto casi perfecta organización y que todavía se mantiene en una participación lejos de la masificación de otras carreras (2241 llegados). Sobre la organización decir que cumple con todo lo que se puede pedir de ella: Recorrido perfectamente cerrado al tráfico, avituallamientos bien surtidos de agua e isotónico cada 5 km, amabilidad y palabras de ánimo de los sufridos voluntarios, fluido reparto de dorsales y chips, ropero y bolsa del corredor con la legendaria camiseta sin mangas y abundante bebida, llegada a la pista de atletismo del polideportivo de   Aluche bien organizada y sin tapones (por lo menos cuando llegué yo), fisioterapeutas para quien lo quisiera, etc... En fin, muy recomendable.

Preliminares

Sobre el circuito, qué decir. Pues que es durillo, sobre todo en su segunda mitad. Pero ¿hay alguna media en Madrid que no lo sea? Para mi su principal aliciente, más allá de lo emotivo de que estos son mis orígenes incluso como corredor hace ya unos cuantos años, son los aproximadamente 8 kilómetros que discurren por la Casa de Campo. Para los que habitualmente no corremos por aquí porque nos pilla algo lejos son un aliciente. He disfrutado un montón trotando dejándome llevar entre los plátanos desnudos de hojas con el cielo gris de fondo que hoy nos ha acompañado a la hora que hemos pasado por allí. Pero hay cuestas, y muchas y algunas duras. Es lo que hay. Eso sí la primera mitad es bastante llevadera y ganas tiempo que luego perderás, por lo menos yo.




En lo personal me presento en la salida tras dos semanas en las que, gracias a una fenomenal gripe que me suele visitar todos los años por esta fechas, he estado prácticamente fuera de combate. Mi bagaje kilométrico se reduce a 14 km a trote cochinero en un par de salidas esta semana. Es por ello que estoy un tanto acongojado y más sabiendo que acabar esta media en condiciones no te lo regalan. Por eso mi planteamiento, si se le puede llamar así, es ultraconservador. Ir al tran-tran llevando un control total de mis sensaciones con la idea de sufrir lo menos posible. Y hasta el kilómetro 17 más o menos lo he logrado, he conseguido disfrutar sin sufrir llevando un ritmo aceptable aunque con las pulsaciones un poco altas. Esto ya es más de lo que esperaba, ¿tendrá la amoxicilina algún efecto dopante? Pero a partir de entonces, ¡ay amigo!, la salvaje cuesta del Zoo que nos saca de la Casa de Campo hace que escuche por primera vez este año las trompetas del Apocalipsis en mi interior. Normal y previsible. Las rampas de los últimos 3 kilómetros por la calle Valmojado se me hacen un infierno, las ganas de parar son constantes. El ritmo baja a cerca  de 6 minutos el kilómetro (y gracias). Me adelanta mi cuñado Miki con el que he venido y docenas de corredores más.  Ya veo a lo lejos la entrada a la pista de atletismo. ¿Cómo se pueden hacer tan largos 200 metros? Fin. He bajado de 2 horas (1h 52'), que era el objetivo vistas cómo estaban las cosas. Así que estoy satisfecho y espero que esto sea el inicio de una buena racha de entrenos de cara a futuros y mayores objetivos.

Recién llegados

domingo, 1 de enero de 2012

FIN DE AÑO EN EL CERRO DE SAN PEDRO

¿2012?
Hoy día 31 de diciembre, día de San Silvestres varias, he decidido despedir el año y sacudirme el irremisible proceso de atocinamiento navideño dándome una vuelta por el campo. Dado lo apretado del horario del que dispongo y de lo precario de mi estado de forma actual busco un monte cercano y que no exija gran compromiso.  Me pongo a pensar y encuentro que la montaña, no colina ni montículo, más cercana a mi casa es el Cerro de San Pedro (1.425 m.), en el piedemonte de la Sierra de Guadarrama y dentro del triángulo cuyos vértices serían Colmenar Viejo, Guadalix de la Sierra y San Agustín de Guadalix. Es bajita pero es montaña con carácter. Aislada y separada del cordal principal de la Sierra, lo cual la convierte en mirador excepcional, tiene una prominencia sobre su entorno de 479 metros. Busco literatura sobre posibles accesos y la verdad es que en internet encuentro poca. La mayoría describe la corta subida por el norte. Ni tanto ni tan calvo, quiero algo más enjundioso para mi primera visita a este monte que tantas veces he visto desde la carretera, desde Madrid y desde otras cimas de la sierra. Encuentro un track en Wikiloc con una ruta que asciende por el sur atravesando la Dehesa de Navalvillar. Son 14,5 km y unos 650 metros de desnivel. Tiene buena pinta, me lo bajo a mi Forerunner y así aprendo a seguir una ruta, que nunca lo he hecho. Decidido, allá que voy.

El cerro

Último amanecer del año

Ya más cerca, subiré por loma de la derecha
Lo primero es llegar al punto de partida de la ruta, que no del track del que dispongo, que empieza ya metidos en el monte. Aparco en la primera rotonda (dirección Vía Pecuaria) que se encuentra uno al poco de coger la carretera entre Colmenar Viejo y San Agustín de Guadalix. De ahí tengo que llegar a la entrada a la Dehesa de Navalvillar. Se toma la pista y, hala, a trotar despacito que no estoy para más. Ojo, al poco la pista se divide en dos: Tomar el ramal de la izquierda, yo tomé el de derecha y al rato muere y para coger el camino bueno hay que atravesar un riachuelo por donde se pueda. Me sigue un coche de la Guardía Civil que se para y todo a mirar ¿llevaré todo en regla?. A los 2,5 km llego al inicio del track de mi GPS. No estoy acostumbrado a seguir rutas con el aparatejo y me lío en algún tramo. El terreno es pista con buenas subidas pero cortas, bajadas, piso ondulado en suma. Cómodo. Llego a una pista que rodea el monte por el sur,  se faldea un poco y al rato se gira directamente ("brincando una tapia" que dicen por estos lares) para atacar la loma sur que nos depositará fácilmente, no sin algún que otro resoplido, en la torreta y vértice geodésico de la cumbre. Señalar que no hay senda, si acaso algún hito suelto, pero se sube bien pues la vegetación no está muy alta. Aquí el campo está todavía vivo y el abundante ganado tiene los pastos en general bien segados. Sólo me han acompañado durante el ascenso numerosas perdices, algún conejo y el vuelo majestuoso de unos buitres. He tardado, calculo mentalmente pues se me ha olvidado prender el cronómetro, unas dos horas desde la salida sin gran alarde físico.


Ya se ve la cima

La Pedriza y la Cuerda Larga asoman
 La cima es curiosa. Hay una torreta guardando el vértice geodésico, una antena de telefonía algo más abajo, un belén y, sorpresa, un buzón donde los múltiples ascensionistas de esta cumbre dejan su dedicatoria o testimonio. Es bastante gracioso leer las inscripciones del cuaderno, hay hasta quien se marea, supongo que por lo sutil del aire a estas alturas o por el desacostumbrado esfuerzo al que ha sometido a su cuerpo. Sólo conocía otro buzón de estas características en el Guadarrama que, por cierto, ya no estaba la última vez que subí, en otro de los llamados picos-isla: Las Machotas, justo al otro extremo de la sierra.

El buzón


El libro de cumbre

Mi inscripción

¡Feliz Año a todos!



Para bajar tomo inicialmente la ruta "normal" de la cara norte, por donde la me empiezo a encontrar a varias personas. La pendiente es algo más fuerte que por donde he subido. Al poco mis tracks me empiezan a sacar de la senda y a tomar rumbo sur,  campo a través directamente. Salto varias vallas, estoy en plena Dehesa de Navalvillar. El terreno es de pastos y bastante llano en general. Trotable, aunque ya empiezo a notar el peso de los kilómetros y mi baja forma. Se toma el curso de un arroyo y finalmente se llega a una pequeña área recreativa. Se ve un portón y el cartel donde he iniciado la ruta del track. Sólo queda localizar la pista de las dos que me encuentro por la que he venido esta mañana. Tomo la de la izquierda, aunque no me acuerdo muy bien si era esa, pero por el rumbo que lleva parece lo lógico. Luego resulta que no debía ser porque a los 3  o 4 km desemboco en la autovía de Colmenar. Mira que me lo tengo dicho: "Cuando tu intuición te señale algo, si quieres acertar ¡haz justo lo contrario!". Pero bueno no ha sido grave, enseguida encuentro la carretera a San Agustín aunque me toca andar un par de kilómetros por carretera. Acabo con calambres, y es que me he dado cuenta que no he bebido en todo el camino. Parezco nuevo. La ruta en total calculo que será de unos 22 o 23 km que me han llevado, con gran parsimonia por mi parte, unas 3 horas y tres cuartos.

Me despido con más fotos y no sin antes desearles un FELIZ AÑO 2012 que, aunque se presume difícil para todos creo que debemos encarar con la esperanza de que vamos a sembrar las semillas para un futuro mejor.
Hacia el este, se ve la Sierra de la Puebla


Embalse de Santillana

La Maliciosa y la Pedriza

Montaña e ingeniería

Los madriles entre brumas

Belén de cumbre

El pico desde la dehesa

Límpidos arroyuelos

Una ultima mirada



El track que he seguido (en sentido antihorario)

Mi primer track parcial hasta el inicio del track que he seguido

Mi descenso de la cumbre

La ruta que he seguido en Google Earth